consultor-independiente

Si has llegado hasta aquí, puede que seas un consultor veterano que busca un cambio o un consultor más junior dispuesto a emprender tu propio camino. Sea cual sea tu caso, has tomado la decisión correcta. ¡Y es que el crecimiento de la demanda del consultor independiente es imparable!

Este fenómeno se explica, en parte, por todas las ventajas que ofrece la consultoría independiente: 

  • Flexibilidad para elegir dónde, cuándo y cómo trabajar. 
  • La posibilidad de fijar una tarifa diaria más alta
  • Un mayor control sobre la elección de tus clientes y sectores de actividad
  • La libertad de definir tu equilibrio ideal entre trabajo y vida personal.  

Para ayudarte en esta nueva etapa, el paso más importante es aprender a crear una base de clientes. Y para lograrlo, deberás apoyarte en: 

  • Tu red personal: una estrategia muy eficaz para captar nuevos clientes es promocionarte entre tus contactos. Pueden ser clientes de tu etapa anterior en consultoría (siempre y cuando no tengas cláusulas de no competencia), amigos o compañeros de carrera. 
  • Tu red ampliada: cuando hayas explorado toda esta red de conocidos más cercanos, puedes ponerte en contacto también con compañeros de tu etapa escolar o incluso con antiguos jefes. 
  • Proveedores externos: empresas que se encargan de captar clientes por ti. Por tu parte tendrás que presentar de forma concisa y profesional tu experiencia para que estos puedan conectarte con las oportunidades de proyectos que mejor se adapten a tu perfil. 

Aprovecha tu red personal 

Tus amigos, colegas y familiares pueden llegar a ser recursos muy útiles a la hora de lanzarte al freelancing. Desde darte un feedback sincero sobre tus puntos fuertes o cómo te presentas al mundo hasta darte un punto de vista alternativo. Cuando “superes la prueba” con ellos podrás pasar a otros contactos más estratégicos que puedan abrirte puertas en las empresas que te interesan así como ofrecerte recomendaciones para tus inicios en la consultoría independiente. 

Recurre a tu red de contactos

Además de tus colegas más cercanos, también puedes ponerte en contacto con tus mentores o anteriores jefes. Algunas consultoras/empresas tienen incluso grupos de antiguos alumnos que puedes aprovechar para ampliar tu red. 

La regla de oro al empezar como consultor independiente es: nunca pierdas tus contactos, todo el que conozcas puede ser un cliente potencial o conducirte a un cliente.

Colabora con un proveedor

Además de ponerte en contacto con todas las personas que conozcas personalmente y de forma periférica, merece la pena echar un vistazo a las plataformas de consultoría. Los proveedores como Malt hacen gran parte del trabajo duro por ti: tienen una amplia cartera de clientes y te pondrán en contacto con proyectos idóneos para tu perfil y experiencia. 

Y en paralelo, el mercado independiente ofrece muchas vías diferentes para encontrar tu próximo proyecto:

  • Consultorías híbridas: en estas empresas, los proyectos los dirigen los socios, que desarrollan, mantienen y gestionan las relaciones con los clientes. También participan en las entrevistas para el proyecto y, si trabajas bien con ellos, pueden ser una colaboración a largo plazo. La presencia del socio elimina una importante causa de estrés para los consultores: la necesidad de encontrar oportunidades de proyectos. Con un socio que gestiona el desarrollo de clientes, puedes centrarte en tu trabajo de consultoría. La desventaja de este tipo de relación es que para cada proyecto, tienes que poner al día a dos personas: al cliente y al socio de la empresa. Además, estas empresas tienen su propio grupo de analistas de apoyo. Pero, a diferencia de lo que ocurre en una empresa de consultoría, es poco probable que trabajes dos veces con el mismo analista, por lo que los esfuerzos para mejorar tu cualificación benefician al siguiente consultor independiente.
  • Proveedor interino: los proveedores interinos suelen ofrecer una lista de clientes más centrada: son muy conocidos y se centran en una zona específica, con un sector o cliente concreto. Para un consultor que quiera especializarse en un área concreta, un proveedor interino es una propuesta atractiva. Por su naturaleza específica, los proveedores interinos no suelen ofrecer tantas oportunidades de proyectos como las plataformas más grandes.
  • Plataformas de consultores: existen dos tipos: 

    a) Plataformas abiertas: son una especie de bolsa de trabajo. Comparten una larga lista de proyectos y cualquiera puede optar a ellos. Es posible que compitas con muchos consultores que optan a las mismas oportunidades. Este es un gran modelo para los clientes, ya que pueden acceder a cientos de solicitantes cualificados, pero puede ser difícil para un consultor destacar en un mercado tan saturado.
    b) Plataformas cerradas: cuentan con un grupo de consultores mucho más reducido. E incluso es posible tener que pasar un proceso de selección para entrar. Cuando llega una solicitud de proyecto, se presenta a un pequeño grupo de consultores cuya experiencia se ajusta a los requisitos, en lugar de a toda la red. De este modo se reduce la competencia y la presión de rebajar las tarifas para conseguir el contrato. 

Independientemente del formato que elijas, hay 5 cosas que puedes hacer para simplificar tu trabajo, sobre todo en los inicios: 

1. Aprovechar al máximo las oportunidades de proyectos

Habla con todas las personas que puedas, extiende tu red, que todo el mundo sepa que estás haciendo esta transición a la consultoría independiente y que estás buscando clientes. Entra en plataformas, lleva a gente a comer y consigue el máximo de oportunidades de proyectos posibles. Así podrás elegir los que más te gusten y tendrás un plan b en caso de que haya factores externos que puedan cambiar tus planes.

2. Tener margen de maniobra

Te recomendamos contar con, al menos, seis meses de ahorros. Esto te permite construir con menos presión tu cartera de proyectos y afrontar con más calma las primeras oportunidades y te permitirá tener en cuenta el tiempo que transcurre entre el trabajo en un proyecto, la presentación de las hojas de horas y, finalmente, la facturación.

3. Examinar las plataformas y los proveedores

Observa cómo se presentan las plataformas en Internet, la profesionalidad con la que hablan y el nivel de sus criterios de selección. Todo esto es un buen indicador de la calidad de los clientes con los que trabajan y de cuánto invierten en los consultores con los que trabajan.

4. Conocer al equipo de ventas

En las plataformas cerradas, suele ser el equipo de ventas el responsable de presentar los consultores a los clientes, por lo que es fundamental que establezcas una relación con ellos. En cuanto te unas a la plataforma, envía al equipo de ventas un breve correo electrónico presentándote a ti y a tus habilidades para que te tengan en cuenta cuando surja una oportunidad relevante.

5. Haz un CV conciso

Limita tu experiencia a 3 ó 4 proyectos y sé muy claro sobre lo que has conseguido. La concisión es una virtud. Ten a mano una presentación sólida que puedas mostrar en 1 minuto de duración y apóyate en tu CV. Evita utilizar palabras de moda para "decorar" tu perfil. Te estás presentando a personas que están en lo más alto de su campo, háblales como los expertos que son.

Entrar en esta nueva fase de tu carrera puede ser un proceso extenso pero con perseverancia, buena actitud y resultados, es más sencillo conseguirlo. Si tienes alguna pregunta, desde el equipo de Malt España estaremos encantados de ayudarte.