Dejar el trabajo para convertirse en freelancer: guía para reducir riesgos
Ahora que el vértigo de la pandemia parece ralentizarse, es un buen momento para repasar todo lo que has sido capaz de hacer en estos dos años.

Ahora que el vértigo de la pandemia parece ralentizarse, es un buen momento para repasar todo lo que has sido capaz de hacer en estos dos años.

Viendo tu listado de retos laborales superados, descubrirás que no suponen algo tan diferente de lo que es habitual al trabajar de freelancer. ¿La idea de renunciar a tu trabajo por cuenta ajena te tienta? No es algo ni tan utópico ni tan excéntrico como crees. Tampoco en tu sector.
Según el informe elaborado por Malt, Freelancing in Europe 2022, está cambiando el punto de vista para los roles tradicionalmente asumidos como no aptos para freelancers. En 2021, han aumentado un 63 % los profesionales freelance que son project managers o que se dedican al desarrollo de negocio y a la representación comercial. También las funciones de recursos humanos, financiero o legal han incrementado su oferta outsourcing.
Los perfiles más asociados al mundo digital, y al mercado freelance, siguen creciendo. El mismo informe señala un incremento del 27 % en quienes ofrecen sus servicios externos para los sectores de tecnología y datos; artes y diseño; y el marketing y la comunicación. Convertirse en freelancer requiere meditar y mucha determinación. Al menos, no eres la primera persona que salta a la piscina y, tú no te habías dado cuenta, pero ya llevas puesto el bañador.
La adopción del teletrabajo ha acelerado el cambio hacia otra manera de funcionar en las empresas. Adaptarse habrá sido más o menos cómodo, pero en estos dos años sin acudir siempre a tu trabajo físico has conseguido:
Estas son cosas de freelancer que ya sabes hacer. No son diferentes de las que ejecutabas en la oficina. Para realizarlas fuera, solo se necesitaban las herramientas, la comunicación y la organización adecuadas. Así, tanto las empresas como los empleados se han acercado a lo que Malt define como el Nuevo Orden Laboral. En él, la posibilidad de elegir es la clave para crear un mercado del empleo de calidad para sus protagonistas.

¿Qué pinta tiene ese Nuevo Orden Laboral? Los datos del estudio de Malt sobre el sector dicen que el 89 % de los freelancers españoles lo son por elección propia. Solo el 12 % de ellos quiere volver a trabajar para una empresa. El 69 % siente seguridad ante el futuro; el 73 %, si hablamos del sector de tecnología y datos. Dedican una media de cuatro horas a la semana a formarse. Y si te preguntas cuál es su salario medio al día:
Las cinco motivaciones de los freelancers españoles para no abandonar esta opción son la independencia; la flexibilidad de horarios; elegir el lugar de trabajo; escoger a los clientes y los proyectos; y vivir de acuerdo con sus valores personales. «Elegir» es el verbo favorito de los freelancers.
La respuesta se puede concluir del mismo estudio de Malt y de los datos del informe Cifras Pyme de febrero de 2022, elaborado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo español.
Los freelancers son un poderosísimo recurso para que las pequeñas empresas puedan acceder a la innovación. Incluso las grandes compañías recurren a ellos en momentos de necesidad.
Hay mercado para trabajar por tu propia cuenta, pero necesitas un plan para que las cosas salgan bien.
Analiza tus habilidades y tu experiencia para identificar en dónde puedes aportar valor. Te será útil hacer el ejercicio de preguntar a tu círculo cercano cuáles son tus puntos fuertes y en cuáles tienes margen para mejorar. Verás que eres capaz de ofrecer más de lo que crees; o que algo de formación extra podría fortalecerte todavía más.
Antes de dejar tu trabajo y hacerte freelancer, lo ideal es tomarte unos meses para prepararte. Ahorra un colchón de dinero para mantenerte al menos medio año desde que te vayas. Calcula los ingresos que necesitarás en el futuro y los gastos que deberás cubrir.
Haz lo posible para que tu salida de la empresa sea amistosa. Tu círculo profesional se mantendrá abierto a tus propuestas y tu red de networking seguirá intacta. Tu exempresa podría ser tu primer cliente.
No solo se trata de tener un logo y una web adecuada para tus objetivos. Piensa en los proyectos en los que quieres implicarte. Valora tu trabajo y establece unas tarifas justas. Los clientes que quieren pagar poco suelen ser problemáticos. Intenta asentar tu marca en el nivel que deseas y construye un networking satisfactorio para ambas partes.
Existen multitud de instrumentos que facilitarán tu trabajo freelance. Además de las indispensables para ejecutar tus proyectos, valora utilizar herramientas para los siguientes casos::
Te permitirán tener una vida como freelancer más ordenada y saludable. Apóyate en las herramientas digitales para conseguirlo.
Para emitir facturas regularmente y empezar a cobrar por tu trabajo freelance, necesitas comunicarlo a Hacienda y a la Tesorería General de la Seguridad Social. Puedes hacerlo por tu cuenta, por ejemplo, con certificado digital, aunque recurrir a un PAE (Punto de Atención al Emprendedor) público de tu comunidad autónoma debería facilitarte las cosas. También está la opción de pagar a una gestoría física u online para que se encargue de ello.
Existen varias bonificaciones de la Seguridad Social que pueden mejorar tu vida freelance. La más popular es la Tarifa Plana de 60 € en el pago de la cuota mensual de la Seguridad Social durante tu primer año de freelancer. A partir del segundo año, se establecen unos tramos reducidos, que van del 50 % de la cuota en los primeros seis meses, hasta el 30 % en los seis últimos. Es una buena idea informarse de qué ventajas puedes obtener tú concretamente como autónomo. Te destacamos estos ejemplos:
Además, las comunidades autónomas tienen sus propias bonificaciones extra.
Antes de dar el salto, inspecciona el terreno creando tu perfil en Malt. Observa el tipo de proyectos que buscan las empresas y lo que tú puedes ofrecerles.