Cómo Malt y Pueblos Remotos impulsaron su carrera

A día de hoy, Beatriz es Co-Founder & Business Development Director de WeTheRoot, una agencia consultora especializada en estrategia, branding y producción audiovisual. Cuando hace un tiempo quiso lanzarse a la modalidad freelance, se unió a la comunidad de Malt. Y ese primer acercamiento al freelancing la conectó también con Pueblos Remotos. 

Llegó a esta iniciativa después del confinamiento cuando le ofrecieron la posibilidad de trasladarse durante 3 semanas, a Icod de los Vinos, un pueblito en Tenerife en el trabajar desde el paraíso con su pareja y otros 8 teletrabajadores. Sin duda, una vuelta a la normalidad de lo más atractiva. 

Apoyo al desarrollo del entorno rural

Un motivo de peso para lanzarse a esta aventura fue el interés que siempre había demostrado por apoyar la transformación de comunidades resilientes en entornos rurales y a colectivos vulnerables residentes. Y Pueblos Remotos era perfecto para cumplirlo porque además le permitía la posibilidad de conocer a gente local y aprender de ellos.

En concreto eran 6 personas con perfiles diferentes aunque complementarios, cada una con sus trabajos, su día a día y sus necesidades. Beatriz nunca había estado en Icod de los Vinos y descubrió algo tan curioso como de qué forma afecta la distribución del terrano para que sus habitantes puedan conectarse entre sí y desarrollarse como asociación. 

Las sinergias entre Malt y Pueblos Remotos

Para Beatriz, lo que desde Malt tenemos en común con Pueblos Remotos es el afán por hacer destacar el talento de cada uno de nuestros expertos freelance, dando siempre el valor que se merecen, trabajando desde donde trabajen. 

Desde que a principio de año, Beatriz constituyó su empresa, We The Root, ya no ejerce de freelance como tal. Pero ha podido experimentar en primera persona como ambos proyectos impulsan una mayor conexión con lo que uno realmente quiere experimentar en su vida.  Y por tanto, con cómo queremos enfocar nuestros talentos y nuestra aportación al mundo de manera más alineada con valores como: comunidad, libertad o impacto positivo.

El entorno rural como estilo de vida

Trabajar en remoto desde un pueblo como Icod de los Vinos es todo un “game changer”. Para empezar, el ambiente calmado permite reducir nuestros niveles de estrés y aprender a estar más presentes en el aquí y ahora. También se aprende a valorar los pequeños placeres del día a día, como tener un clima agradable o poder consumir fruta y verdura de cercanía y de la máxima calidad. 

Según nos cuenta Bea, eres mucho más consciente de todo. Desde empezar la jornada laboral con un café mientras vemos unas vistas de ensueño por la ventana hasta entender el entorno y las personas que forman parte de él como oportunidades de conectar y aprender cada día.

Para ella el freelancing y la ruralidad conectada tienen en común la libertad, la conexión y el sentimiento de comunidad. 

Resumiendo de manera breve su paso por Pueblos Remotos considera que ha sido “una experiencia increíble de tres semanas que te transforma y enseña todas las posibilidades que ofrece el entorno rural para el crecimiento de uno mismo y la comunidad local.

Si quieres replicar la vivencia de Bea, estás de suerte. Y es que, por ser parte de la Comunidad de Malt, tienes un 5% de descuento para poder vivir la experiencia de trabajar con y para los entornos rurales en España. Solo tienes que seleccionar en el formulario contacto de la web que vienes de parte de Malt.