Lo sabemos: la formación suele ser lo último en nuestra lista de tareas como freelance, relegada detrás de la contabilidad, los impuestos o la prospección, aunque soñemos con poder dedicarle tiempo. Sin embargo, para cualquier freelance, el seguimiento tecnológico y el desarrollo continuo de competencias son esenciales para seguir siendo competitivo, reforzar tu experiencia y marcar la diferencia en un mercado en constante cambio. No formarte es arriesgarte a quedarte atrás (y más rápido de lo que imaginas).

Sabemos que, a veces, es difícil encontrar tiempo y organizar la agenda para formarse, lo que puede generar cierta frustración. Por eso, en este artículo te proponemos métodos y herramientas para integrar la formación en tu día a día, ilustrados con ejemplos concretos y el valioso testimonio de Yann Fontes, Consultor Senior en Transformación Digital y Ventas, y freelance en Malt Strategy.

Con la llegada del verano, este es el momento ideal para sacar tiempo y planificar tu próximo crecimiento profesional. ¡Sigue la guía!

¿Por qué la formación es tu mejor aliado (aunque el tiempo vuele)?

Como freelance, tu tiempo es muy valioso. Sueles dedicar el 70% al trabajo de tus proyectos (es lógico, es lo que te da de comer), el 20% a la prospección y el 10% a tareas administrativas. Y seamos sinceros: es muy fácil sentirse sobrepasado y relegar la formación a un segundo plano (y luego está la procrastinación, “mañana será mejor”, seguro que sabes de qué hablo). Sin embargo, formarse puede ser el motor más potente de tu oferta de servicios y del desarrollo de tu carrera independiente. Es una inversión que te aporta mucho más de lo que te cuesta en tiempo.

Mantener y reforzar tu ventaja competitiva

¿El mundo laboral? ¡Va a toda velocidad! Oyes hablar de IA, de “vibe coding” o de “growth hacking”, pero aún no has encontrado tiempo para formarte al respecto? Tranquilo, ahí es justo donde entra la formación. Y como resalta Yann Fontes, «Como independientes, no voy a enseñarle a nadie que nuestras competencias deben evolucionar continuamente para destacar.» La formación te permite mantenerte en la vanguardia de tu sector e integrar las últimas innovaciones.

Ampliar tus horizontes y aumentar tu valor

Es fundamental cambiar de perspectiva: la formación no es un gasto, sino una inversión estratégica en ti mismo, el recurso más valioso de tu actividad como freelance. Igual que la comunicación, el networking o el personal branding, es un pilar de tu actividad al que debes destinar recursos y tiempo.

Formándote, añades nuevas capacidades a tu gama de servicios y afilas tu especialización, de manera que te conviertes en un recurso escaso en un nicho, ofreces servicios de mayor valor añadido y puedes justificar tarifas más elevadas (sí, así de fácil).

Ganar confianza y tranquilidad

La formación te da una base sólida para gestionar entornos complejos. Desarrollarás la experticia necesaria para reducir el estrés y ganar en confianza, lo que mejorará la relación con tus clientes y tu capacidad de afrontar nuevos retos con calma. También alimenta tu espíritu crítico y tu creatividad, cualidades muy valoradas profesionalmente.

Yann destaca los beneficios intangibles:

«La mentalidad de un freelance es bastante diferente a la de un empleado porque es menos pasiva; uno mismo debe mantenerse al día en su sector. Eso implica la capacidad de tener una ventaja en conocimientos (hard skills), pero también ampliar la red de contactos y la habilidad de salir de la zona de confort (soft skills), unos beneficios muy valorados.»"

Yann Fontes

Yann Fontes

Consultor Senior en Transformación Digital y Ventas

¿Cuáles son las principales barreras y las soluciones adecuadas? (¡Porque todos tenemos nuestras pequeñas excusas!)

Quieres empezar una nueva formación, pero el día a día te absorbe. Tranquilo, la mayoría de los independientes se encuentran con obstáculos similares. Entender estas barreras ya es un primer paso para superarlas.

La trampa de la urgencia y la sobrecarga de trabajo

Como freelance, muchas veces trabajas a contrarreloj. Las tareas urgentes se imponen ante todo lo demás y la prioridad es siempre el trabajo facturable.

💡La solución: Pónte citas contigo mismo. Trata tus sesiones de formación como reuniones con clientes inamovibles. Bloquea espacios de 30 minutos a 1 hora cada semana en tu agenda. La regularidad es la clave del éxito (y de los abdominales, pero eso ya es otra historia).

La sobrecarga mental y tareas que consumen tiempo

Ser freelance también significa gestionar una microempresa: prospección, comunicación, contabilidad... Todas esas tareas “invisibles” pesan mucho en la balanza.

💡La solución: Automatiza o delega (hola IA). Empieza por identificar las tareas recurrentes y de poco valor que te roban tiempo. Una vez hecho esto, ya puedes automatizarlas con herramientas específicas (como para facturación o gestión de proyectos), o delegarlas a un asistente virtual o, por qué no, a una inteligencia artificial.

Malt también te ayuda a simplificar el día a día: la prospección, la administración y la facturación se centralizan en la plataforma, liberándote así un tiempo precioso.

La procrastinación y el miedo a empezar

Cuando se trata de formación, es muy fácil caer en la trampa de la procrastinación. Puede deberse al miedo a lo desconocido, a sentirte sobrepasado por la cantidad de contenidos, o simplemente a la indisciplina ante una actividad que no te exige nadie. Todos conocemos esa voz interna que dice “solo 5 minutos más de scroll antes de empezar…”

💡La solución: Empieza pequeño. No te metas en grandes cursos al principio. Elige un objetivo de aprendizaje concreto y alcanzable. El microlearning es tu mejor amigo: por ejemplo, 15-20 minutos al día. Los pequeños logros te motivarán para continuar.

La búsqueda de la “formación ideal”

Con la amplia oferta que hay en el mercado (webinars, certificaciones, tutoriales…), el miedo a elegir mal o no encontrar la formación “ideal” puede llevar a la inacción.

💡La solución: Prueba poco a poco. Más que buscar el curso perfecto, céntrate en lo que puede servirte ya para tu actividad. Pregúntate: “¿Qué puedo aplicar de esto de forma inmediata?” Identifica el problema o la necesidad más urgente y busca un recurso breve y concreto que lo resuelva. No dudes en probar un webinar gratuito o un minicurso antes de comprometerte.

¿Dónde encontrar recursos para formarte?

La evolución tecnológica nos permite hoy algo esencial: poder formarnos en cualquier lugar, en cualquier momento, sobre cualquier tema que nos interese, gracias a la gran cantidad de recursos y herramientas a nuestra disposición.

Empieza explorando recursos gratuitos: plataformas como Malt (Centro de Recursos, Malt Academy, Webinars con expertos), blogs especializados, podcasts, vídeos, libros digitales. La clave es saber filtrar y seleccionar lo relevante.

Más allá de los recursos gratuitos, también puedes invertir en formaciones de pago, como Pollen (tech & business) / LiveMentor (emprendimiento, marketing digital, copywriting, creación de webs…) / Le Wagon (“Bootcamps” en profesiones tech) y Google Cloud. Estas ofrecen contenidos de mayor calidad, organizados por expertos, con prácticas y mentoring. ¿La gran ventaja? Obtener certificaciones reconocidas que reforzarán muchísimo tu perfil.

La IA juega también un papel cada vez mayor en el aprendizaje. Yann, por ejemplo, utiliza la inteligencia artificial para identificar los mejores recursos:

«Utilizo la IA para personalizar los boletines de formación que recibo, en función de criterios como la reputación de los autores, la actualización reciente del contenido y el nivel de aplicabilidad (proyectos prácticos, notebooks interactivos).»

Él prioriza plataformas como Coursera, DeepLearning.AI o Fast.ai. Opina que la IA generativa está revolucionando la forma de aplicar estos conocimientos.

«La IA generativa cambia las reglas del juego al poder contextualizar todo ese contenido y adaptarlo a la situación del usuario en 30 segundos. Por ejemplo, ya he pedido a ChatGPT que me ayude a estructurar un módulo de formación en IA para distintos niveles de madurez, combinando 4 módulos diferentes.»"

Yann Fontes

Consultor Senior en Transformación Digital y Ventas

Esta forma de trabajar le permite tener una visión muy práctica a la hora de aplicar lo que aprende.

Por último, no olvidemos los libros: auténticos tesoros para aprender en profundidad.

¿Pero cómo elegir la formación adecuada para ti?

Tú eres quien decide, pero antes de lanzarte, aquí tienes algunas preguntas que suelen funcionar y que podrías plantearte:

  • ¿Cómo financio mi formación? Explora las opciones existentes: FNE Formación, CPF, OPCO o ayudas específicas para autónomos. Existen muchas alternativas que pueden ayudarte a lograr tu objetivo sin que tu presupuesto se resienta.

  • ¿Esta formación responde de verdad a mi objetivo? No te formes solo por formarte. Pregúntate exactamente qué te va a aportar esa nueva habilidad en tu día a día como freelance. Para ayudarte, piensa en definir objetivos SMART (Específicos, Medibles, Alcanzables, Realistas y con un Tiempo definido).

  • ¿Qué formato es el más adecuado para mí? ¿Te sientes más cómodo con una formación online? ¿Prefieres el presencial para interactuar? Elige lo que mejor te funcione.

  • ¿De verdad tengo tiempo para ello? Es la pregunta clave, como ya hemos comentado antes. No sirve de nada que te apuntes a un curso de tres horas a la semana si solo puedes dedicarle una.

  • ¿Quién es el formador detrás de todo esto? Hoy es fácil encontrar formaciones, pero la calidad varía muchísimo. Antes de invertir tu dinero, tomate tu tiempo en comprobar: ¿cuál es su trayectoria? ¿Cuál es su verdadera experiencia? Mira sus contenidos gratuitos y su manera de comunicar.

  • ¿Cuál será mi ROI? Para un freelance, calcular el ROI de una formación es clave. Calcula los costes (precio, ingresos que dejas de percibir) y los beneficios (Tarifa diaria más alta, nuevos proyectos, tiempo ahorrado). Aunque algunos aspectos sean más difíciles de medir, este ejercicio es una reflexión estratégica imprescindible para valorar el verdadero impacto de tu formación y las oportunidades que genera.

Formarse no es una carga, sino un potente motor para el crecimiento de tu actividad como freelance. Si estas líneas te han convencido, este es el mejor momento para hacer realidad tus ganas de aprender. Empieza poco a poco, sé inteligente al elegir recursos y no olvides escuchar tu intuición. Cada habilidad que consigas te acerca más a tus objetivos y te diferencia de la competencia.

Para ayudarte a dar el paso, nuestros partners de formación están ahí para acompañarte. Descubre todos nuestros partners de formación aquí.

Entonces, ¿listo para convertirte en el freelance más experto del mercado?

Maureen de Malt

Community Business Partner - Malt Strategy & Content FR