Tenemos un dicho en Malt: “Puedes tenerlo todo”. ¿Y cómo se consigue? Gestionando todo tu negocio en un único espacio seguro y protegido. La idea original de Malt siempre ha sido facilitar que todo tipo de clientes encontrasen a toda clase de expertos freelance. A eso súmale algo más especial todavía: que esas personas puedan trabajar de la manera que quieran, partiendo de tres principios importantes:

1) La comprobación de los documentos legales del autónomo:

  • Si un profesional freelance quiere recibir sus pagos, es obligatorio que nos facilite cierta documentación que nos permita verificar si está al día de sus obligaciones legales. SI esa es tu situación, quedarás protegido en caso de diligencia debida por trabajo no declarado. Para respetar la ley, recopilamos todos los documentos relativos al estatus profesional del autónomo.
  • Es importante señalar que puedes empezar a trabajar en Malt sin tener esos documentos completamente verificados. Sin embargo, necesitaremos que tengas la documentación al día para poder enviar el pago en su momento.

2) Seguro:

  • Con el fin de proteger a nuestra comunidad de expertos freelance y permitir a nuestros clientes recurrir a ellos con toda tranquilidad, Malt y AXA aseguran la responsabilidad civil de los proveedores de servicios freelance que operan a través de la plataforma.
  • Eso significa que ¡todos los proyectos contratados a través de nuestro marketplace están automáticamente asegurados! Da igual si se trata de daños causados en una base de datos o un incidente en el lugar de trabajo del freelancer. Cuentas con un seguro que te protege.

3) Pagos rápidos y seguros

Tipos de proyectos

Para que podamos adaptarnos a los distintos retos a los que se enfrentan los profesionales freelance y los clientes, proponemos dos tipos de proyectos en Malt: a corto plazo y a largo plazo. En el momento de preparar el presupuesto para el cliente, el freelancer puede elegir una de estas dos modalidades (si el cliente está autorizado para ambas).

Corto plazo

Un proyecto a corto plazo es ideal para trabajos que resuelvan una necesidad puntual. Por ejemplo, escribir un artículo. También para encargos que no duren más de un mes. Esta modalidad de proyecto es compatible con cualquier tipo de clientes y el contenido de su presupuesto puede ser modificado en cualquier momento hasta que el cliente valide la conclusión del trabajo. Es una opción más apropiada para facturar proyectos basados en entregas que en tiempo dedicado.

En Malt pensamos que es el tipo de proyecto más sencillo. Funciona así: 

  • El cliente contacta al experto freelance

  • Hablan sobre las expectativas del cliente y el freelancer manda un presupuesto

  • Cuando el cliente acepta el presupuesto, la propuesta se convierte oficialmente en un proyecto en Malt.

  • El profesional freelance se pone a trabajar en el proyecto según los plazos acordados con el cliente

  • Una vez que el proyecto se ha completado, ambas partes indican en Malt que se ha llevado a cabo y se genera una factura

  • El freelancer recibe su pago en una media de tres días laborables, siguiendo las indicaciones de cada parte implicada

  • El cliente y el colaborador autónomo pueden dejar una valoración el uno del otro en los 30 días siguientes a la validación

Hay que destacar que si tu proyecto dura más de un mes, no recomendamos necesariamente esta modalidad. Si ese es tu caso, podrías dividir el encargo en varios presupuestos. Por otro lado, si tu cliente es susceptible de trabajar así, podríais recurrir a la opción de proyecto recurrente.

Aquí puedes leer más sobre los requisitos exigidos al cliente para proyectos a corto plazo.

Largo plazo o recurrentes

Los proyectos recurrentes están indicados para encargos a largo plazo en Malt. Permiten dividir el trabajo y facturarlo a lo largo de los meses. Este modelo se basa en el número de meses que abarca la colaboración y el número de horas o días trabajados. Por ejemplo, un proyecto de 4 meses, con 15 días al mes trabajados, a 500 euros por día.

Malt te proporciona una única interfaz que muestra los diferentes meses que han transcurrido del proyecto o los que quedan por cumplirse, También, centraliza todas las facturas y los resúmenes de pedidos. De esta forma, te aseguras una relación a largo plazo con tu cliente; con un precio por hora garantizado; además de la seguridad de ser pagado al final de cada mes; y sin necesidad de esperar a terminar el trabajo completo. La diferencia principal de este tipo de proyecto es que los proveedores freelance tienen que rellenar un informe de actividad para liberar los pagos. Es importante tener en cuenta que, una vez que el presupuesto ha sido aceptado por el cliente, es imposible para el freelancer cambiar su tarifa horaria o diaria, IVA o situación legal. Si necesitaras hacerlo, tendrías que contactar con un administrador de Malt.

En los proyectos recurrentes, el experto freelance tiene que rellenar toda la información del contrato, además de los detalles del presupuesto habitual:

  • Fecha de inicio del proyecto

  • La frecuencia (orientativa, cuántos días/horas por mes trabajará para el cliente)

  • La duración del proyecto*

  • La tarifa diaria/horaria (aquí, el experto freelance decide)

*: La duración del proyecto se calcula en meses calendario y no en meses móviles. Eso significa que si el freelancer comienza su trabajo el 15 de enero y termina el 15 de abril, tiene que poner 4 meses en la duración. Se emitirá una factura por cada mes.

Este tipo de proyecto sigue los siguientes pasos:

  • El cliente contacta con el experto freelance

  • Hablan sobre las expectativas del cliente y el freelancer envía su presupuesto marcando la opción proyecto recurrente; si está disponible para el cliente

  • Una vez que el cliente acepta la propuesta, esta se convierte oficialmente en un proyecto de Malt

  • Cada mes, el profesional freelance generará un informe de actividad en el que declarará el número de días/horas que ha trabajado durante el periodo correspondiente. Este informe deberá ser validado por el cliente

  • El freelancer recibirá su pago pocos días después de la aprobación del cliente, hasta que termine el proyecto

¿Tu cliente no puede trabajar con proyectos recurrentes? Te explicamos otra alternativa aquí.

Ahora que has leído este artículo, ya cuentas con toda la información necesaria para preparar tu presupuesto con confianza. ¡Solo te falta empezar!