¿Qué significa ser freelance?
Ser freelance es una modalidad de trabajo independiente en la que, a diferencia del empleado por cuenta ajena, un profesional ejerce su actividad laboral de forma independiente. Sus servicios los puede ofrecer simultáneamente a diferentes empresas o clientes a través de contratos temporales o por proyectos.
Algunas de las características que sirven para definir el freelancing son la flexibilidad para elegir horarios, proyectos o localización, la autonomía para organizar el flujo de trabajo, la autogestión en términos de facturación, impuestos o búsqueda de clientes y los ingresos variables. Y es que en el trabajo freelance no hay un límite mensual o anual de facturación y la proactividad y la visibilidad son claves para cerrar proyectos interesantes, mejorar la reputación y definir un estilo que te diferencie de la competencia.
Ventajas de ser freelance
El auge del trabajo freelance se explica por sus múltiples atractivos, por esa sensación de mayor satisfacción y control sobre tu carrera. A fin de cuentas, eres tu propio jefe y tomas decisiones estratégicas que tienen un impacto directo en tu crecimiento. Puedes consolidar tu marca personal con cada proyecto y la percepción del éxito y de los logros es mayor porque todo depende de ti. Entre las principales ventajas, podemos destacar:
La oportunidad de trabajar en lo que realmente te apasiona
Después de haber cosechado experiencia durante años como trabajador por cuenta ajena (según el informe Freelancing in Europe de Malt, el 53% de los freelancers tienen hasta 7 años de experiencia laboral previa) el pasar a ser freelance implica subir un escalón profesional muy alto en el que existe la posibilidad de elegir proyectos que estén verdaderamente alineados con tus intereses y habilidades.
Lo que consigue el freelancing es que poco a poco se persiga la especialización o la búsqueda de un nicho de mercado propio en el que sientas que puedes aportar el máximo valor e innovar sin restricciones corporativas de ningún tipo.
El desarrollo profesional constante
El valor extra que un freelance aporta a una empresa se explica en gran parte por las experiencias tan interesantes y el conocimiento diverso que va acumulando al trabajar en diferentes áreas, clientes y proyectos. Poder aplicar los aprendizajes adquiridos en proyectos futuros y mostrarle a tus clientes cómo trabajan otras empresas te convertirá en un recurso clave para enseñarles a mejorar sus procesos o implementar nuevas tecnologías con las que liderar su sector.
Además, por la propia naturaleza del freelancing vas a perfeccionar año tras año tus habilidades de negociación, marketing o gestión del tiempo, además de mantenerte actualizado sobre tendencias y herramientas esenciales de tu sector. Si por algo destaca el freelance es por no acomodarse nunca, todos los días son una oportunidad perfecta para mejorar. En concreto, otro dato importante que encontramos en el informe Freelancing in Europe, dedica entre 4 y 6 horas semanales al desarrollo de habilidades.
Mayor flexibilidad y autonomía
Ser un profesional freelance permite gestionar el tiempo y la carga de trabajo según las necesidades y el estilo de vida de cada persona. Y lo más importante, hacer reajustes de esa estructura laboral conforme se vayan experimentando cambios vitales, como puede ser la paternidad o un cambio de residencia. A diferencia de un empleo convencional con horarios y nómina fijos, el freelance puede decidir cuándo, dónde y cómo trabajar. Y la relevancia de esta libertad no tiene que ver únicamente con la posibilidad de atender otros aspectos vitales. Sobre todo va a permitir identificar con facilidad los momentos de mayor creatividad y productividad, optimizando así el resultado de los proyectos.
Además tiene la autonomía para elegir con quién colaborar, qué tipo de proyectos aceptar y qué tarifas establecer en base a su formación y experiencia. En definitiva, con estrategia y planificación, un freelance puede tener un control total sobre sus objetivos y carrera profesional.
Posibilidad de mayores ingresos
Sí, otro de los clásicos del freelancing es no tener un salario fijo. Pero a su vez esto abre un mundo de posibilidades para aumentar los ingresos en función del esfuerzo y la estrategia. Nuevamente, la planificación y el aprovechamiento de recursos clave como las plataformas de empleo freelance, son la llave para asentarse como profesional y mejorar las condiciones de vida. En concreto en Malt, conectamos desde el año 2013 a más de 70.000 empresas de todos los tamaños con más de 700.000 profesionales freelance. Si al trabajar por cuenta ajena sientes que tu salario no es suficiente, con el freelancing puedes establecer con libertad tarifas acordes al valor que aportas y a tu formación, diversificar tus fuentes de ingresos y ampliar tus opciones laborales al trabajar con múltiples clientes y empresas al mismo tiempo, de cualquier país y sector.
El freelancing es una carrera de fondo en la que, conforme se gana credibilidad como profesional, se puede acceder a proyectos mejor remunerados, ampliar el crecimiento profesional y construir una red de clientes fieles con los que trabajar a largo plazo.
Conciliación entre vida personal y laboral
Otra gran virtud del trabajo freelance es la posibilidad de organizarse para equilibrar la vida profesional con la vida personal. Siendo la conciliación el gran reto del mundo actual, esto lo convierte en una modalidad de trabajo ideal para personas que buscan ajustar sus horarios para atender compromisos familiares, viajar o dedicar tiempo a desarrollar proyectos personales.
Esta flexibilidad permite disfrutar de una mayor calidad de vida y reduce el estrés asociado a las jornadas de trabajo inflexibles y los desplazamientos diarios. Cuando eres freelance puedes trabajar desde casa, desde un coworking, una cafetería o incluso mientras viajas.
Eso sí, nuevamente es necesario contar con un extra de disciplina y planificación para identificar muy bien la franja horaria más óptima para desempeñar nuestra actividad y reservar todos los días tiempo para consolidar hábitos saludables como el del descanso, la buena alimentación, el ejercicio físico o el pasar tiempo en compañía de nuestros seres queridos. La combinación de todos tiene muchísimos beneficios físicos y mentales que a corto y largo plazo impactan en el desarrollo profesional.
Desventajas de ser freelance
Como toda actividad profesional, el freelancing lleva implícitos algunos retos. La buena noticia es que todos son fácilmente superables cuando se trabaja en una estrategia que fomente la estabilidad laboral a largo plazo y ayude a consolidar una cartera de clientes amplia y diversa. Y lo más importante a tener en cuenta: a pesar de ellos, el freelancing lleva mucho tiempo siendo una opción atractiva para muchísimas personas a lo largo de todo el mundo.
Ingresos inestables y falta de seguridad financiera
Uno de los súper poderes de los que dispone un buen profesional freelance es el de hacer de la incertidumbre, virtud. Y es que no se trata de limitarnos con las condiciones de partida con las que contemos sino de conseguir darles la vuelta para que se vuelvan en nuestro favor. Con esto nos referimos al clásico argumento de la inestabilidad económica del freelancing. A diferencia del empleo tradicional con un salario fijo mensual, los ingresos varían en función de la cantidad y el tipo de proyectos que se cierren. Se puede experimentar una estabilidad y una clientela fija a lo largo del año o pueden darse meses con muchísimo trabajo y otros con menos demanda.
Y la solución para que esto no afecte negativamente al nivel de ingresos o incluso logre incrementarlo, pasa por la diversificación, no solo de clientes sino creando contenido útil de pago como cursos o ebooks que puedan consumir profesionales de tu sector o crear un fondo de emergencia que cubra de 3 a 6 meses de gastos fijos que sirva como colchón financiero para momentos de menor carga laboral.
Formarte en planificación financiera y recurrir al asesoramiento contable es esencial para gestionar bien y regularizar los contratos, los pagos y los ingresos y sobre todo para ajustar tu estilo de vida a tu realidad financiera. Por otro lado, para hacerte la vida freelance más sencilla, puedes recurrir a Malt. Siendo parte de nuestra red de profesionales freelance, los clientes son los que te buscarán a ti en base a sus necesidades de proyectos, vas a poder acceder a la automatización de las facturas, delegar gestiones administrativas y legales y lo más importante, disfrutar de pagos ágiles que te aporten liquidez constante.
En este sentido, el 69% de los freelancers está convencido de seguir siendo autónomos a largo plazo, a pesar del contexto económico.
Falta de beneficios laborales
Los freelancers no cuentan de base con ciertas prestaciones de las que sí dispone un trabajador por cuenta ajena, como pueden ser las vacaciones pagadas o las indemnizaciones por despido. Esta gestión es propia e implica tanto un coste adicional como una mayor responsabilidad para atender la planificación de futuro.
Las soluciones que existen para compensar esa falta de beneficios es incluir todos los costes adheridos a tu actividad freelance en tus tarifas y contratar planes de ahorro que se adapten a tus objetivos financieros, desde fondos indexados a planes de pensiones que garanticen una jubilación óptima.
Gestión del tiempo y la disciplina
Para perseguir el éxito trabajando de manera independiente es esencial una gran organización y autodisciplina. Sin un jefe o un horario fijo que marque la jornada laboral, toca ser responsable para evitar la procrastinación, el desorden o todo lo contrario, la carga excesiva de trabajo.
Una vez que se consolidan estas habilidades se consigue separar el tiempo de trabajo del tiempo personal, no saturarse al aceptar demasiados proyectos, establecer límites de disponibilidad con los clientes y contar con una estructura laboral sólida que potencie al máximo la productividad y la eficiencia.
¿Vale la pena ser freelance? Conclusión final
La respuesta breve y concisa es: sí. Si en el ámbito laboral valoras la libertad y flexibilidad, la autonomía y la posibilidad de desarrollar proyectos alineados con tus intereses, el trabajo freelance es tu mejor opción.
Ante todo es importante analizarse a uno mismo y tener muy claro el perfil profesional y las expectativas laborales. En esta apuesta firme por mejorar tu calidad de vida y tu salario, hace falta tener determinación, resiliencia y mucha planificación para asumir la responsabilidad que conlleva ser freelance. Y es que, de inicio, no es un proceso automático o especialmente sencillo. Pero con una estrategia bien definida, disciplina y una buena gestión del tiempo y las finanzas, se puede lograr una carrera profesional estable y satisfactoria.
El hecho de que al principio te resulte un camino incierto no quiere decir que no vayas a conseguir organizar tu propio tiempo, elegir a tus clientes y aumentar tus ingresos en función de tu esfuerzo, trabajando desde casa y conciliando mucho mejor la vida personal y laboral. Y es que como casi todo en la vida, lo que más recompensas nos da a largo plazo puede suponer un reto en el arranque.
Para refutar esta conclusión, basta con seguir desgranando los datos del informe Freelancing in Europe en el que un 74% de los freelancers a tiempo completo, están convencidos en seguir siéndolo a largo plazo. Y el 90% de los freelancers a tiempo parcial quiere seguir haciendo más trabajos como autónomo.
¿Qué herramientas y habilidades son esenciales para ser un freelancer exitoso?
Para tener éxito como freelance, necesitas habilidades clave para gestionar tu negocio y herramientas que te ayuden a optimizar tu trabajo. Aquí tienes un listado detallado:
Ser freelance implica ser tu propio jefe, por lo que necesitas herramientas para organizarte y habilidades para gestionar tu negocio. Si logras combinar ambas, puedes construir una carrera exitosa y sostenible.
Herramientas esenciales para freelancers
- Gestión de proyectos y tareas: desde Notion, Trello o Asana para organizar tareas y proyectos a Click Up o Monday.com para gestionar clientes y flujos de trabajo.
- Comunicación y reuniones: Slack o Microsoft Teams para comunicarte con clientes y equipos y Zoom o Google Meet para videollamadas y presentaciones.
- Facturación y contabilidad: Holded o Wave para llevar un control exhaustivo de ingresos y gastos y Paypal, Stripe o Wise para recibir pagos de clientes internacionales.
- Gestión del tiempo: Toggl o Clockify para registrar horas trabajadas y Forest o RescueTime para evitar distracciones y mejorar el enfoque.
- Marketing y presencia online: Malt, Behance, LinkedIn o Instagram para promocionar tu trabajo y ampliar tu red de contactos y clientes, Mailchinmp para email marketing y Canva o Adobe Creative Cloud para diseño y branding personal.
- Almacenamiento y colaboración: Google Drive o Dropbox para guardar y compartir archivos y Figma para diseño y colaboración visual.
H3 Habilidades esenciales para freelancers
- Gestión del tiempo y organización: para planificar proyectos, establecer prioridades y cumplir plazos.
- Comunicación efectiva y directa: para explicar tus ideas, negociar tarifas y gestionar expectativas con los clientes.
- Metodología agile: con un buen brief, el freelancer es capaz de incorporarse de manera ágil a cualquier proyecto y desempeñar su actividad con excelencia.
- Habilidades de venta y marketing: para crear una marca personal, aprender a promocionarse y captar clientes de forma constante.
- Gestión financiera y contabilidad: para administrar ingresos, impuestos y ahorros con los que lograr estabilidad a largo plazo.
- Adaptabilidad y aprendizaje continuo: para mantenerse actualizado en tendencias, herramientas y habilidades con las que seguir siendo competitivo.
Autodisciplina y mentalidad emprendedora: para ser constante y resiliente al manejar la incertidumbre y los posibles altibajos del freelancing.